Compartimos una columna de opinión de nuestro socio Sebastián Parga M., titulada “Cuarenta horas semanales: ¿y si las contamos al mes?”, publicada en el Diario Financiero, en la cual propone modificar la contabilización de la jornada laboral permitiendo una distribución más flexible de las 160 horas de trabajo mensuales.
En su análisis, argumenta que la medición semanal de la jornada no siempre se ajusta a la realidad operacional de diversos sectores productivos, como el comercio, la actividad portuaria, o las labores estacionales. “Este cambio en el período de medición fortalece la ley de 40 horas, la respeta íntegramente y evita la rigidez excesiva que, en muchos casos, la hace impracticable y fomenta la informalidad de hecho”.