Actualmente, en Chile los empleadores deben pagar una indemnización equivalente a un mes por cada año trabajado, con un tope de 11 años. A raíz de esto, diputados han impulsado la idea de eliminar dicho tope, inspirando en modelos nórdicos de mayor protección.
Según nuestro socio Sebastián Parga M., en la OCDE “todos los países tienen topes y Chile es el octavo con los costos más altos por despido. Los países que lo superan son europeos y desarrollados”. Además, sostuvo que, si bien el modelo nórdico es más costoso, “activa el mercado labora y permite ajustes necesarios a pequeñas empresas. A los trabajadores les facilita una salida de su lugar de trabajo sin que ello tenga un costo económico”.